FLORES Y BUENAZAS

Llantén, una bueneza bienvenida en la huerta

El llantén, Plantago major, es una planta de grandes hojas verdes que, junto con las semillas, se utilizan para hacer remedios medicinales naturales. Entre las propiedades curativas del llantén encontramos su capacidad para tratar infecciones urinarias, bronquitis, resfriados, hemorroides y además actúa como un antiinflamatorio y para curar irritaciones de la piel y los ojos.

Cultivo y cuidados

No supera los 30 centímetros de altura, y las hojas no alcanzan dimensiones de más de 20 centímetros. Por lo tanto, no es necesario contar con un espacio grande para su cultivo.

Esta planta no presenta muchos requerimientos en cuanto al tipo de suelo, crece muy bien en suelos fértiles con abundante materia orgánica. El llantén se desarrolla de mejor manera en suelos sueltos y que tengan un buen drenaje. No se adapta muy bien a condiciones de humedad excesiva.

Puede reproducirse mediante la siembra de semillas o multiplicarse mediante la separación de individuos. Tanto la siembra de semillas como la separación de individuos es aconsejable realizarla durante los primeros días de la primavera.

El llantén prefiere lugares que presenten luminosidad y sombra durante el día. No es aconsejable plantarlo con mucha exposición al sol ni tampoco donde no reciba luminosidad.

El riego del llantén debe ser mesurado, soporta varios días sin recibir agua, pero no tolera la humedad en exceso, por lo tanto no se aconseja asignarle un riego abundante.

Beneficios del llantén

Las propiedades curativas del llantén son muchas, la más habitual es la de curar resfriados y gripes, aliviando sus síntomas rápidamente. También es útil para sanar la bronquitis crónica, actúa sobre la tos, la sinusitis y el asma, obteniendo beneficios para la salud. Esto se debe a que el llantén contiene potentes antioxidantes, que previenen al cuerpo del daño de los radicales libres.

Las hojas y las semillas del llantén se utilizan como antibacteriano, astringente, antiséptico, antiinflamatorio, antitusivo, emoliente, diurético, expectorante, laxante y refrigerante. Puede utilizarse en forma de té o cataplasma.

Se utiliza a menudo para combatir las infecciones urinarias y otros problemas en la vejiga; también ayuda a tratar problemas comunes como la hipertensión, los niveles elevados de azúcar en sangre o el reumatismo. Además ayuda a bajar la fiebre, y actúa en el sistema digestivo aliviando el dolor de las hemorroides, frenando la diarrea, la gastritis, las úlceras pépticas y el síndrome de intestino irritable.

En algunos países se incluye dentro de los preparados naturales para dejar de fumar, ya que crea una aversión al tabaco. Y además, por su capacidad para detener las hemorragias y su poder antibacteriano, es muy utilizada para curar heridas. El llantén ayuda a regenerar los tejidos, por eso su hoja calentada se utiliza como un apósito húmedo para heridas, inflamaciones, úlceras, cortes y picaduras. Y la raíz es utilizada para quitar el veneno de la serpiente de cascabel, las semillas como antiparasitario y el agua destilada de la planta como loción ocular.

Efectos secundarios e interacciones del llantén

En general, el llantén no tiene efectos secundarios si es consumido por vía oral, y puede generar reacciones alérgicas si lo utilizamos directamente sobre la piel. Debemos tener especial cuidado si somos alérgicos al melón, ya que esto significa que lo seremos al llantén.

Tampoco es recomendable que se utilice si estamos embarazadas, ya que puede producir un aborto involuntario al producir cambios en el útero.

Fuente

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